Las mujeres post-covid-19 y las rutinas de belleza

¿Cómo han cambiado las rutinas de belleza?

La pandemia por COVID-19 ha modificado nuestro estilo de vida, incluyendo las rutinas de cuidado personal, pues fue condicionando la manera en la que elegimos productos de belleza e higiene, en cuanto a la seguridad de los ingredientes, limpieza y vida útil.

Gracias a las diferentes redes sociales y a los sitios web de las marcas que son parte del programa Belleza & Bienestar ahora tenemos acceso a más información sobre los ingredientes y la elaboración de productos de belleza. No obstante, el confinamiento nos ha permitido tener más tiempo para informarnos y reflexionar antes de adquirir algún producto.  En este tiempo, hemos visto campañas en contra de prácticas que deberían ser eliminadas del proceso de fabricación de los productos optando por el uso de métodos alternativos, así como el interésde mostrar y maximizar los beneficios de productos y texturas innovadoras para brindarte una experiencia más agradable y emocionante.

Como consecuencia de la pandemia, las categorías más beneficiadas son las que ayudan a reducir el estrés y mantener una sensación de normalidad relacionada al bienestar emocional. Entre ellas están los productos para el cuidado de la piel, pues se han visto favorecidos por la innovación, los ingredientes y sus beneficios.

¿Qué ha generado la pandemia?

El confinamiento impactó de mayor forma en las mujeres, cuyo interés por nuevas tendencias y por adoptar numerosos pasos de la rutina de skincare fueron notables, distribuyendo de manera diferente el presupuesto para productos de cuidado personal; asimismo, distinguieron entre lo necesario y lo que consideran un gusto, entre muchas cosas más. Cabe mencionar que las tendencias en cabello también cambiarón pues se evitan o eliminan las herramientas de calor ante el confinamiento; se permiten tratamientos que llevan más tiempo como mascarillas capilares, invirtiendo mayor tiempo a la recuperación, cuidado o experimentación de nuevos estilos. No obstante, el maquillaje se esencializa (sólo lo que es necesario) y se abre paso para dejar “descansar” la piel.

Cambio de hábitos

Entre los principales cambios de hábitos se encuentran los siguientes:

  • La mayoría de los consumidores se han enfocado en la higiene y salud de la piel, aplicando y probando mascarillas, ingredientes y nuevos formatos.
  • Como bien es sabido, el uso de cubrebocas puede provocar afectaciones en la piel como la aparición de granos y espinillas. Esta situación ha propiciado que se busquen consejos y rutinas para acabar con esta problemática.
  • La pandemia empujó a un segmento importante de consumidores a dejar de realizarse cuidados y coloración capilares, así como las uñas y depilación en lugares especializados como los salones de belleza, lo que los obligó a hacerlo en casa aunque en muchas ocasiones con una frecuencia menor.
  • Debido al cierre de algunos puntos de retail, el consumo de productos de cuidado personal migró al e-commerce. Los supermercados continúan siendo uno de los puntos físicos más relevantes para la compra de este tipo de productos.

A principios de junio se anunció que gran parte del país se encontraría en semáforo verde, lo que significaba la vuelta a la normalidad de muchas actividades, por lo que tendremos que analizar qué cambios adoptamos durante el confinamiento que seguiremos practicando y cuáles podrían volver al estado anterior.

Recuerda cuidar la salud de tu piel y del resto de tu cuerpo con productos de cuidado personal de marcas confiables y comprometidas con tu belleza y bienestar, siempre comprándolos en el mercado formal. #CuidaTuBelleza