Rescata tu piel de la exposición a luz múltiple

¿Qué está ocurriendo con la piel?

La piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo y la primera defensa a diversos factores ambientales como la temperatura, la contaminación y la exposición a múltiples espectros de luz, ya sean de origen natural o artificial y que son parte de los hábitos de la vida cotidiana y digital.

Seguramente alguna vez te has preguntado ¿Qué es la luz múltiple? Y aquí te diremos a qué se refiere este término y la importancia de proteger nuestra piel ante esta radiación.

El espectro de radiación solar se distribuye en diferentes intervalos de longitud de onda, incluidos los rayos ultravioletas (UV; 100-400nm o nanómetros), visible (400-700nm) y región infrarroja (>700 nm). La radiación ultravioleta está subdividida en tres bandas de longitud de onda: UVC (<280nm), UVB (280-320 nm) y UVA (320-400 nm).

Distribución espectral de la irradiación solar sobre la piel. Espectro de la luz solar, penetración de la luz en la piel y sus efectos nocivos según longitudes de onda y energía.

El uso de la tecnología y el tiempo que se pasa frente a pantallas de teléfonos celulares, computadoras, tabletas, televisión y el resto de los dispositivos digitales ha aumentado considerablemente en los últimos años (Saint-Auret et al. 2018).

Luz ultravioleta (UVC/UVB/UVA) y daños en la piel

Los rayos UVB causan daños como inflamación, cambios inmunológicos, cambios físicos, alteraciones en la cicatrización de heridas y daño en el ADN que promueve la muerte celular e incluso el cáncer (Amaro-Ortiz et al. 2014; Dahmane et al. 2015).

Los rayos UVA causan principalmente daño celular indirectamente por la producción de especies reactivas de oxígeno, las cuales pueden dañar a las proteínas, lípidos y ADN en las células.

La radiación UVA con “A” de “arrugas” o de “alergia”, tienen lugar durante todo el año e incluso en los días nublados, ésta compone el 95% de la radiación ultravioleta que llega a la superficie de la piel. Atraviesa las nubes, el cristal y la epidermis; lo contrario a la radiación UVB que no causa dolor y puede penetrar muy profundo en la piel hasta llegar a las células de la dermis. Los rayos UVA produce radicales libres que pueden alterar las células a largo plazo y provocar:

  • Fotoenvejecimiento: Un cambio en la orientación de la elastina y en las fibras de colágeno que provoca que la piel se vuelva flácida, pierda su firmeza, y aparezcan las arrugas o líneas de expresión.
  • Intolerancia al sol, comúnmente conocida como alergia solar que provocan afectaciones en la piel (rojeces, picazón, erupción solar).
  • Enfermedades de pigmentación (melasma del embarazo o paño, manchas).
  • Desarrollo de cánceres de piel

La radiación UVB con “B” de “bronceado” constituye el 5% de la radiación ultravioleta que llega a la tierra, este tipo de radiación tiene mucha energía, sin embargo las nubes o el cristal pueden ser una barrera para que no llegue a la piel. Los rayos UVB son los responsable del bronceado, pero también de las quemaduras causadas por el sol, así como de las reacciones alérgicas y de los cánceres de piel. Por lo tanto, es importante proteger la piel tanto de la radiación UVA como de la UVB.

La luz azul (HEV)

Estudios recientes destacaron el potente papel de la luz visible y especialmente la luz azul, en el daño cutáneo y el envejecimiento prematuro. Una publicación reciente menciona que la luz azul, puede contribuir a un envejecimiento de la piel similar al de los rayos UVA, penetra más profundamente en la piel y la daña al generar estrés oxidativo, deteriora la barrera epidérmica, altera el color de la piel y afecta su recuperación.

Además, se asocia con una mayor prevalencia de cáncer y envejecimiento prematuro. Se predijo que alrededor del 10% de las mutaciones en el ADN inducidas por la luz solar natural podrían deberse al daño oxidativo inducido en el rango visible de longitud de onda corta del espectro solar.

¿Cómo protegernos a partir de opciones naturales?

Existen en el mercado de especialidades químicas, ingredientes inspirados en la resistencia de Cistus monspeliensis, la cual es una planta mediterránea que puede resistir la exposición extrema al sol.

Se ha demostrado que la Cistus monspeliensis contiene cantidades significativas de flavonoides, incluidos los derivados de miricetina (Barrajon-Catalan et al. 2011), la cual previene la muerte celular y peroxidación de lípidos (Huang et al. 2010), mejora la cicatrización de heridas (Moghadam et al. 2017) y previene el foto- envejecimiento (Jung et al.2010).

Ingredientes como el “Maltodextrin (and) Cistus Monspeliensis Flower/Leaf/Stem Extract” son extractos naturales de las partes aéreas de Cistus monspeliensis, los cuales son llamados flavonoides y pertenecen a la familia de los glucósidos de miricetina.

Dichos ingredientes cuentan con estudios in vitro e in vivo para demostrar su capacidad de brindar una amplia protección a la piel contra el envejecimiento prematuro debido a la exposición a la luz múltiple y para apoyar la recuperación de la piel después del estrés oxidativo.

De manera in vitro, los efectos del “Maltodextrin (and) Cistus Monspeliensis Flower/Leaf/Stem Extract” demostraron lo siguiente:

  • Protección dérmica contra la luz azul, mediante la cuantificación de la enzima degradante
  • en biopsias humanas en cultivo.
  • Protección contra el estrés oxidativo inducido por UVA y contaminantes en los queratinocitos humanos mediante un ensayo que se usa comúnmente para evaluar la capacidad de los componentes de las plantas para eliminar los radicales libres (Pyrzynska y Pekala 2013).
  • Protección contra la inflamación inducida por los rayos UVB y el daño del ADN en los queratinocitos humanos.
  • Su efecto estimulante en la reparación del daño del ADN.

De forma in vivo, los efectos antienvejecimiento y de recuperación del extracto de Cistus Monspeliensis fueron clínicamente probados en voluntarios humanos expuestos diariamente a estrés ambiental mediante 2 estudios controlados y después de 28 días, el extracto mejoró significativamente la textura de la piel y disminuyo las líneas finas y arrugas alrededor de los ojos. Finalmente, la propiedad de recuperación se evaluó en su capacidad para acelerar la renovación de la epidermis.

  1. Fotografías de voluntario con arrugas “patas de gallo” grado 2, al inicio y después de 28 días de tratamiento con un gel que contiene el extracto de Cistus Monspeliensis al 0.1%
  2. Fotografías de voluntario con arrugas “patas de gallo” grado 26, al inicio y después de 28 días de tratamiento con una emulsión que contiene extracto de Cistus Monspeliensis al 0.1%

Es importante que vayas conociendo los beneficios que te pueden brindar dichos ingredientes, ya que próximamente los encontrarás en tus productos de cuidado personal como cremas corporales y desodorantes que sean de marcas confiables y comprometidas con tu salud, belleza y bienestar que podrás encontrar dentro del mercado formal. #CuidaTuBelleza

  1. Edith Hernandez Apolinar, Especialista en Aplicaciones de Cuidado Personal.
  2. Cristina Palacios Zúñiga, Servicio Técnico Para Cuidado Personal.

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