La vida caóticamente hermosa de una madre

No hay palabra que explique al 100% lo que es ser mamá… y sí, tal vez al principio encontrarás opiniones de todo tipo respecto a tu decisión de convertirte en mamá, “Tu tiempo ya no será tuyo”, “Tu casa dejara de ser solo tu casa”, “Toda tu vida cambiará para siempre”, “Tu calidad de vida disminuirá”, “¿En qué estás pensando?”, “No es época de tener un hijo”; pero tú por dentro sabes que todo ha valido la pena y no hay experiencia que se compare con ser mamá.

De ser 100% responsable de la vida de un ser que no puede valerse por sí mismo, pero que poco a poco irá creciendo y aprendiendo para tarde o temprano tomar su propio camino.

Que lo procurarás con todo tipo de cosas y productos, que pasarás horas buscando e investigando en blogs de mamás que crema corporal es la mejor, que pomada le quitará esas rozaduras horribles, que shampoo no irritará sus ojos y así un largo etcétera.

Todo esto es un proceso y un proceso caótico, pañales por toda la casa, juguetes tirados por el piso, mamilas por todos lados, montones de ropa sucia y sí… en varias ocasiones vómito en tu ropa, un cabello desalineado que al parecer no ha tenido contacto con el acondicionador por lo seco que luce, o esas ojeras de mamá tamaño jumbo que tienes, esa piel seca o con exceso de grasa porque has tenido que descuidar tu rutina de limpieza facial.

Ir cargando, maletas enormes con mudas de ropa, pañales, productos de higiene para tu bebe, sus juguetes y sobre todo “él” juguete, ese juguete que sabes que si se te llega a olvidar o lo pierdes tendrás que hacer todo para poder recuperarlo.

Y que me dices cuando entran a la escuela y se acuerdan el domingo a las 10 pm que necesitaban llevar una cartulina o algún trabajo al último minuto, todo esto es un esfuerzo descomunal por mantenerlo impecable, saludable y cuidarlo a la par que lo vas educando y formando como persona.

Una madre sacrifica su belleza y en ocasiones su bienestar por el de sus hijos, pero entre tanto caos existe esa paz y felicidad, esos momentos en los que tu corazón se llena de alegría y te sientes plena. Cada muestra de cariño, cada momento a su lado es único.

Pero conforme pasa el tiempo vas aprendiendo que hay tiempo para todo y aprendes a cuidar de él sin descuidarte; así que no tardes en aprender esto, esfuérzate día a día por no olvidarte de ti, aplícate esa mascarilla que tu piel necesita o las mascarillas en tu cabello que tanto pide, cómprate ese labial ¡Si cómpratelo! ¡Te lo mereces!… ah! Y también compra pañales y leche o galletas para hacer tratos con tu hijo(a), o si ya es más grande cómprale… también galletas al parecer les encantan toda la infancia.

Solo queremos decirte un poco de lo que como mamá se vive y que valoramos y agradecemos tu esfuerzo, el soportar un poco de caos… y ¿sabes?

También nos gustaría saber de ti, compártenos tu experiencia, pues cuando llega ese momento en la vida, sólo tú puedes dar lo mejor de ti y esperar que ese ser pequeñito perdone tus imperfecciones y defectos, pues al final lo más importante es disfrutar del momento y entregar el corazón para construir la mejor relación de tu vida.

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